Desde hace tiempo que China estaba en nuestra lista de destinos, pero nos parecía que agosto era un mes demasiado caluroso como para visitarla. Así que, cuando supimos que podíamos alargar el puente de noviembre no nos lo pensamos dos veces.
Ocupa el 6,5% de la superficie mundial y limita con catorce estados. Así que teníamos que escoger dos o tres ciudades que ver bien porque el tiempo no daba para mucho más.
Ha sido un viaje sorprendente, que ha roto muchos prejuicios y acercado a una cultura milenaria muy interesante, tan tradicional como moderna, que nos deja una sensación de querer más. ¿Queréis contagiaros de su magnetismo? ¡Seguid leyendo!
Esta vez el vuelo tuvimos que contratarlo desde Madrid, así que reservamos parking de larga estancia en la T1 y viajamos en coche desde San Sebastián.
Restando un día y medio para descansar del largo viaje, nos quedaban 11 días, pero casi 2 días se nos iban en viajar, así que decidimos centrarnos solo en las dos ciudades que más nos llamaban la atención. Sin embargo, viendo las atracciones que, especialmente en Beijing, no se podían visitar desde la pandemia, cambiamos el itinerario y decidimos ir 3 días a Pekín, 2 días a Xi’an y 3 días a Shanghái.
¿A dónde vamos?
Nuestro destino es la República Popular China, llamada así desde 1949, un país situado a unos 9.058 kilómetros de casa, en Asia Oriental. Primera potencia económica mundial y uno de los países más antiguos y el más poblado tras la India.
Destaca por tener una economía nacional de las más potentes y desarrolladas de Europa, pues en su superficie de 53.000 km2 alberga más de 300 empresas internacionales.
En extensión ocupa casi 10 millones de km2 (el más grande después de Rusia y Canadá, si exceptuamos a EEUU que gana contando las masas de agua) y, como adelantaba, limita con Vietnam, Laos, Myanmar, Bután, Nepal, India, Pakistán (Cachemira), Afganistán, Tayikistán, Kirguistán, Kazajstán, Rusia, Mongolia, y Corea del Norte.
Su capital, Beijing o Pekín, es una de las más pobladas del mundo con casi 22 millones de habitantes, y fue capital meridional de la dinastía Liao, una de las cinco que reinaron. Pero lo más curioso es que se ha descubierto que hubo asentamientos humanos desde al menos el año 1000 a.C.
Tiene una geografía de grandes contrastes: desde estepas y desiertos del Gobi y Taklamakán en el norte, hasta los bosques subtropicales del sur. Asimismo, el Himalaya, el Karakórum, Pamir y Tian Shan hacen de frontera natural entre el centro y sur de Asia. Su costa se sitúa en el océano Pacífico, por un lado, y tiene los mares Amarillo, de Bohai, de China Oriental y de China Meridional, donde desembocan los ríos Yangtsé, y Amarillo, que se encuentran en el tercera y sexta posición de ríos más largos del mundo.
Lo que tenemos claro desde el principio, es que para conocer este país 10 días no es suficiente. Así que hagamos una primera incursión por ese triángulo de ciudades tan visitadas, y veremos cuándo podemos volver y a qué zonas, ¡claro!
Cómo conocerlo
Curiosidades, costumbres y cultura
Día 1 y 2: Salida San Sebastián – Madrid – Shanghái y vuelo de Shanghái a Beijing
Día 5: Beijing y llegada a Xi’an
Día 6: Xi’an: Descubre el Ejército de Terracota en Xi’an
Día 11: Shanghái y vuelta a casa
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