Día 6: Argostoli (Grecia)
Estamos llegando al final del viaje, todavía con el mal sabor de boca de habernos perdido Mykonos, pero dispuestos a disfrutar de lo que nos queda en tierras griegas. Hoy llegamos a la isla a las 7 de la mañana (hasta las 19 horas) atracando directamente en el puerto de la ciudad, en vez de a las 11 como estaba previsto. ¡Unas horas que seguro que nos van a permitir ver mucho más de lo que pensábamos!

Argostoli es la capital de la isla griega de Cefalonia o Kefalonia, la mayor de las islas Jónicas, que se ubican pegaditas a Grecia, frente a la mítica costa del Peloponeso, y a la altura de la suela de Italia. Su tamaño es similar a Menorca o Ibiza, unas 10 veces mayor que Mýkonos.
Homero la menciona en la Ilíada, pero con el nombre Same o Samos.
Destaca por no estar contaminada y contar con una rica naturaleza, con cuevas, ruinas arqueológicas, manantiales termales, aguas subterráneas, pueblitos y playas preciosas.
Para moverse por la isla no parece que haya mucha oferta de transporte público, y alquilar un vehículo o moto no es barato, pero teniendo tantas horas por delante (salimos a las 8), no nos conformamos con conocer lo más cercano a pie, así que fuimos directos a buscar coches de alquiler. En la primera calle que encontramos saliendo del puerto a la izquierda (Peloponnisos Dytiki Ellada ke Ionio), hay varias oficinas que ofrecen este servicio, pero hay bastante diferencia de precio, así que vale la pena comparar, más en nuestro caso, siendo 13 personas. Tardamos un poco en decidirnos, al final optamos por una que estaba a 5 minutos andando porque nos ofrecía un coche de capacidad para 8 personas y otro más pequeño para 5, todo por 90€ cada coche, y dejando 200 de fianza.
¡Qué emoción! Aunque no podamos visitar la mítica Ítaca de Homero y Ulises, se puede ver desde justo el otro lado del puerto de la isla, al nordeste.

Atracaremos en la península de Phanari, en el interior de un golfo donde se ubica la ciudad de Argostoli, que fue reconstruida en su totalidad tras el terremoto de 1953. Nuestro plan era recorrer la isla, y si nos quedaba tiempo visitar los puntos más interesantes de la capital.***

Nuestra primera parada es la playa de Myrtos está a 29 km. de Argostoli (y a 18 km. de Sami). Es la más famosa y habíamos leído que la menos accesible, razón por la que se mantiene intacta y natural, pero no es cierto y podemos acceder a pie de playa con nuestro coche, dejándola en un parking gratuito sin asfaltar. La he visto en varias listas de playas más bonitas del mundo, y no es para menos…
Justo antes de llegar, podéis hacer parada y verla a ojo de pájaro.

Una buena idea es llevar escarpines para esta isla. Todas las playas son de piedras y cuesta bastante entrar a bañarse, además del daño que hacen aunque sean de cantos rodados…
Llegamos a las 10 y la encontramos casi desierta, pero no nos quedamos más de 20 minutos porque hay mucho que ver y se ven coches llegando… seguro que en breve está hasta la bandera. Pero antes nos damos un baño en el mar Jónico y alucinamos con su agua cristalina y la temperatura tan buena. ¡Si no fuera por las piedras, no cuesta nada entrar!

La segunda parada está más al norte y llegamos en 10 minutos. Se llama Assos y está considerado uno de los pueblos más bonitos de la isla, de casitas mediterráneas y con una fortaleza (XVI) veneciana muy típica en la zona que se construía para defenderse de ataques piratas y su castillo en ruinas.

No podemos subir, parece que está prohibido ir en coche y a pie se tarda mucho, pero damos un buen paseo por el pueblo hasta llegar a otra playa, por un lado, y un espigón por el otro.

Y ¿cómo no? nos damos otro bañito. El agua es salada, pero sigue tan buena y transparente como en Myrtos, y las vistas dentro del agua de toda la costa con sus casitas de colores nos enamoran.

A las 11 salimos hacia otro lugar donde todavía viven pescadores: Fiskardo. Está a 40 kilómetros y llegamos en media hora (las carreteras son de mucha curva, pero además es que nuestros coches no pueden subir sus cuestas). Hay un parking pequeño en la entrada, pero está a tope, así que lo dejamos en la carretera, junto a muchos otros.
Está lleno de casitas de colores venecianas, tiene dos playas naturales y un puerto donde se mezclan embarcaciones de pescadores locales con yates de turistas adinerados. Se puede visitar las ruinas de una iglesia del siglo XI donde enterraron los restos de Guiscardo, normando que dio nombre al pueblo.

Al fondo, se puede ver, por fin, Ítaca:

Aprovechamos para comer aquí en un lugar llamado «Nostro mare» que tenía terracita con vistas, suerte que no esperamos mucho porque se llena de gente en cuestión de minutos (ensalada griega para compartir, un gyro de cerdo y otro de pollo, cerveza grande y agua por 12 €/persona aproximadamente).
Aquí no nos bañamos. De repente el pueblo se ha llenado de visitantes y preferimos irnos, sobre las 14:40 al siguiente punto interesante, porque está bastante lejos.

A las 15.30 (está a 2,8km. si vais desde Sami), llegamos a la cueva Melissani (entrada 7 €/persona) con estalactitas y estalagmitas, y un lago verde interior que mezcla agua del mar salada y agua dulce de los pozos de Katavothres, que le dan una tonalidad esmeralda y cristalina. En 1962 se hallaron restos del año 3000 y 1400 a.C.

Se accede a través de unas escaleras para subir a unas barquitas que te llevan por un pequeño recorrido. Quizás no es la mejor hora para ir, la luz no entra como nos hubiera gustado, y nos parece caro para el poco rato que se está. La verdad es que pensábamos que podríamos bañarnos, pero está prohibido. Otra forma de intentar verla, es subiendo por un camino que hay detrás de la entrada. En ese momento estaba cortado, pero tenía pinta de que se podía ver por encima.

A las 16 horas seguimos ruta hacia la también famosa Antisamis o Antisamos, una playa de piedra blanca y agua turquesa muy turística, al contrario que la desconocida Emplisi, pero está a 30 km. y no nos da tiempo a ir, pues a esta llegamos en un poco más de un cuarto de hora. De nuevo, nos damos un buen baño en un lugar paradisíaco, aunque mucho más turístico y a esa hora a tope de gente.
Hay un parking gratuito desde el que se accede cómodamente a la playa. También hay un par de pubs en los que puedes tomar algo, en uno de los cuales, si lo haces, tienes derecho a las tumbonas que tienen en la arena.

En el caso de que el lugar de desembarco fuese Sami, se puede visitar la Acrópolis de esa ciudad y sus murallas en ruinas, y la Iglesia de Agios Nikolaus, medieval y con frescos bien conservados. Cerca de la playa está el Monasterio de Agrillon (XVIII) con buenas vistas.***
Nuestros «descartes» por estar lejos, pero que puede visitarse si se dispone de otro día:
- La Kaminia beach (Eglina en algunos sitios) la playa más turística de la zona a 9,5 kilómetros de Angostoli.
- Otras playas cercanas a estas son las de Skala y Limenia o la cercana Potamakia son de arena y piedras, agua cristalina pero bastante turísticas (a casi 1 hora no veo factible acercarnos).
- A media hora, en el valle de Omalos, está el Monasterio e Iglesia de Agios Gerasimos y la cueva donde este santo, protector de la isla, solía rezar. En la iglesia permanecen sus restos. Las vistas deben ser preciosas, y se puede aprovechar para visitar los pueblos cercanos.
- La Cueva Drogarati está a unos kilómetros, tiene una longitud de 40 kilómetros y tiene 10.000 años de edad. Tiene tan buena acústica que se organizan conciertos y eventos, pero parece que sea muy espectacular. Cuesta 5€.
- Castillo de Agios Georgios: Está a 8 kilómetros de Argostoli.Es del siglo XIII y fortificaba a la ciudad vieja de Kefalonia a 300 metros sobre el nivel del mar, por lo que las vistas son muy buenas, mediante una muralla de 600 metros de largo.
- También recomiendan la playa roja de Xi, donde darse baños de arcilla, a casi 1,5 horas. Si tenéis la oportunidad de ir, es espectacular, está en el «brazo» de esta maravillosa isla, y el hecho de ser inaccesible juega a vuestro favor porque no se visita casi por tierra.
Y de esa maravillosa playa, nos volvemos a Argostoli. Tardamos unos 40 minutos en llegar al puerto, sobre las 18 horas, así que nos volvemos al barco porque ir andando a las zonas de interés no nos da tiempo.
Cuidado al devolver el coche. Es imprescindible que al recepcionarlo grabéis un vídeo o hagáis fotos para que se vea claramente cualquier desperfecto, y una foto del cuentakilómetros con el nivel de gasolina.
A la entrega quisieron cobrarnos por ambas cosas, pero pudimos justificarlo con fotos ¡menos mal!
Así que aquí acaba nuestro periplo por Cefalonia. Casi 140 kilómetros de carreteras con curvas pero con unas vistas únicas y un tiempo realmente fantástico. ¡Nos ha encantado esta preciosa isla!

Los puntos más interesantes si tenéis tiempo para visitar Argostoli son:
- Los Molinos de mar o Katavothres: se mueven mediante unos sifones y corrientes submarinas que sacan y meten agua del mar por una depresión de metro y medio. Nada más entrar en el puerto y también en la laguna de Koutavos donde se encuentran restos de la antigua Cranea, un templo griego en honor de Minerva que se construyó en una roca escarpada que administraba un niño elegido cada 5 años (seguro que lo hacía mejor que algunos políticos).
- La plaza histórica de la Campana, con un reloj muy original
- La plaza Vallianou
- El Lithostroto (significa “empedrada”), la calle principal donde se ubican la mayoría de comercios y la iglesia católica de San Nicolás o Ekklisia Agios Nikolaos, medieval y con frescos en su ábside
- El puente de Drapanos construido por los británicos en piedra y mediante arcos que se extienden en sus 900 metros de largo. Cruza el lago Koutavos y es una de las formas de entrar a la ciudad.
- El faro de los Haghii Theodori
- El paseo marítimo, el lugar más comercial junto con la Lithostroto Street, y desde el que se puede llegar hasta el faro de San Teodoro (a 2 kilómetros del centro) que los locales llaman “Fanari” y fue construido por los ingleses, aunque físicamente no lo parece, ya que está compuesto de columnas dóricas
- El Museo Folklórico e Histórico: se sitúa en la biblioteca Korgialenios, una casa tradicional del siglo XIX aunque reconstruida posteriormente, donde se pueden ver trajes, utensilios, joyería, fotos… tradicionales y cotidianos de la vida de la isla desde el siglo XV hasta el XX.
- Al lado está el teatro de Kefalos
- El Museo Arqueológico muestra objetos encontrados en la isla desde 1957, tiene un precio de 3 €.
También hay un montón de iglesias: Ekklisia Panagia, Ekklisia Pantokrator, Ekklisia Agios Athanasios, Ekklisia Agios Spiridon (muy famosa por su campanario), Ekklisia Panagia Chrisospiliotisa, Ekklisia Archaggelos, Ekklisia Agia Anna, Katholiki Ekklisia, y Ekklisia Evaggelistria.
Para bucear, están cerca las playas de Lassi a menos de 2 km.

¡Sigue conociendo Grecia! Vuelve a: Día 3: Corfú (Grecia)
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