Día 10: Abtenau – Graz

Amanecemos con lluvia de nuevo. Es increíble que en un lugar donde hay 4 días con precipitaciones de media en agosto, nos haya tocado todos a nosotros…

Nuestro plan era este, pero os adelanto que no nos dio tiempo a verlo todo. Os recomiendo hacer otra noche por la zona de Abtenau para poder visitar con calma los pueblos del norte:

Salimos a las 8:50 horas. Llegamos primero a Hallstatt: Dicen que es el pueblo más bonito de Austria, y patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1997. Nosotros lo confirmamos. Rica en sal, su mina es la más antigua del mundo, y oro blanco, los primeros asentamientos datan de más de 7000 años. Las casas son las típicas con balcones de madera y tejados de pizarra oscura, calles empedradas, bancos antiguos y con rincones preciosos con el lago azul de fondo. Tenemos la suerte de llegar a una hora temprana 9:30 horas, porque suele haber tanto turismo que hace años los lugareños instalaron un panel para que no se pudieran hacer fotos… pero tuvieron que retirarlo, claro. El parking cuesta 7€.

Se puede visitar la iglesia gótica Pfarrkirche de estilo románico-gótico preciosos, y el osario Hallstätte Beinhaus con restos de más de mil tumbas de un pueblo celta o proto-celta que datan de 1200 y 500 a.C. Son muy curiosos los cráneos con flores pintadas y el nombre de cada uno escrito, cuando los exhumaron para ganar espacio hasta 1995. Desde aquí hay que buscar el aparcamiento de la cascada donde hay vistas de los tejados del pueblo.

Menos bonita es la iglesia protestante luterana neogótica del 1863. En el muelle cercano hay vistas bonitas.

También hay un Museo etnográfico-arqueológico que recorre toda la historia del pueblo desde la Edad de Piedra. 

La iglesia del Calvario, a la salida del pueblo, es barroca tardía (XVIII).

Otra visita, si tenéis tiempo, es la de la mina de sal o Salzwelten se puede visitar con un guía (dura 2 horas). Hace mucho frío y hacen un juego de vídeos con luces y sonidos. Se tarda un poco en llegar por un camino con vistas (ver el mirador Skywalk). Nosotros pasamos por el tiempo y porque ya vimos en Polonia una mina de sal preciosa, así que no nos atrae tanto.

Luego vamos a Obertraun: Es un pueblo pequeño con un lago precioso. Llegamos a las 11:45 horas, aparcamos directamente en el lago y a en un cuartito de hora seguimos a una visita que nos apetece mucho: el mirador Five Fingers (2115 metros).

Está dentro de un complejo desde el que visitar dos cuevas: la de hielo y la del mamut o Dachstein Giant Ice Caves: se puede subir en el teleférico de Krippenstein. Está a 2035 m. sobre el nivel del mar, sobre una sima de 400 m. de profundidad. La vista del lago Hallstatt es espectacular, parece un fiordo. El parking es gratis y dependiendo de que lo queráis ver se paga más o menos (hay combinados). Nosotros, por tiempo y ganas, decidimos solo contratar el teleférico para tener vistas. En 5 minutos llegamos al teleférico, que sube en dos tramos. Las vistas son espectaculares Tardamos 12 minutos a paso normal hasta el 5 fingers… es imprescindible. El tercer tramo es más bien bajar y te lleva al punto desde el que puedes hacer diferentes excursiones. Hay gente con equipos de escalada y para pernoctar. Nosotros estamos más de 3 horas, imaginad lo que hubiéramos necesitado de tiempo para ver las tres cuevas más importantes, que recorren 250 km atravesando el macizo de Dachstein… no hubiéramos tenido tiempo. Aprovecho para contaros las que son:

  • la de Hielo o Rieseneishöhle: se descubrieron en 1910 y hay fósiles, torres de hielo y lagos subterráneos. Se accede por teleférico. 
  • la cueva del Mamut o Mammuthöhle: Se accede desde la estación Schönbergalm, cerca de la cueva de Hielo con guía, por un laberinto de más de 60 km y un desnivel de 1000 m.
  • la cueva Koppenbrüller: son corrientes increíbles fruto de los deshielos y grandes lluvias. Cuando estuvimos no se ofrecía… no nos supieron decir por qué,.
  • Al final hay un pequeño museo que parece un tiburón.

Nosotros pagamos 39,90€ cada uno solo por subir. Si cogéis todo sale a 59,90€ y si las coges por internet te ahorrarás 1€.

Nos vamos camino a lo que se conoce como ciudad balneario, pero nos paramos a comer en un chiringo de la carretera que estaba delante de un lago con vistas espectaculares y tomamos dos bocadillos de salchichas con una súper cerveza por 11€. A las 16:30 horas seguimos hasta Bad Ischl, a orillas del río Traun que fue sitio de veraneo de emperadores. Aquí Francisco José I firmó la declaración de guerra contra Serbia, que desencadenó la 1ª Guerra Mundial.

Podéis aparcar gratis 20 minutos, y luego ya agregar las moneditas necesarias. Nosotros estamos casi 1 hora.

Se puede visitar: el Museo de la Ciudad está en la casa donde se prometieron el emperador Francisco José y Sissi; el Museo de la Fotografía está un poco escondido pero está en una villa preciosa. El Parque Imperial o el Kongress & TheaterHaus. Algunos edificios de estilo Biedermeier como el Salón de Té Zauner o la fachada rococó de la Casa Seenauer. También la Villa Kaiser de estilo neoclásico, residencia de verano de los Habsburgo. Alrededor hay un parque y un jardín precioso y gratuito. La Siriuskogl es una torre de vigía de madera situada en una colina cubierta por un bosque. El Museo Fahrzeug (8 euros) expone todo tipo de vehículos, aviones de combate, helicópteros de Europa del Este, etc. El Mercadillo de Bad Ischl es un mercado de pulgas que se celebra los primeros sábados de cada mes con artesanías, aceites, aguardientes, pasteles y chocolates locales. Estamos en jueves, así que… nada… El Konditorei Zauner es un café espectacular donde tomar algo.

Curiosamente, se puede comer platos típicos húngaros, judíos, italianos o bávaros o el plato local albóndigas austriacas o Kloß y la Linzer Torte un pastel con mermelada y nueces.

Aquí hay muchos spas bajo el lema “Sal y salmuera”, pues en el siglo XVI se abrió una mina de sal que en el siglo XIX fue popular por sus fines medicinales. La más famosa es la Salzkammergut-Therme (65 euros por entrada para dos sin sauna) y la sauna Relaxium.

Teníamos pensado ir a ver algunos otros pueblos, pero es ya tarde y nos queda bastante camino por delante, así que lo descartamos y a las 17:45 horas vamos hacia Graz.

Ha sido un gran día, y cansados, 17.358 pasos, nos vamos a dormir pensando en que solo nos queda ya un día en el país, una pena ahora que hace tan buen tiempo.

Día 9: Mörtschach (Lienz) – Abtenau

Sigue en el día 11: Graz – Viena (vuelta a casa)

Vuelve al inicio del viaje; «Austria: el corazón de Europa»

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