Último día, porque el que sería el 12 es en el que madrugaremos para estar en el aeropuerto para devolver el coche y coger un vuelo de las 5 de la mañana… así que os ahorraré días que no aportan. 🙂
Nos levantamos prontito, desayunamos rodeados de personajes de una secta extraña en nuestro súper hotel, y nos alegramos del sol y calorcito que hace en lo que va a ser nuestro último día en el país.
Tuvimos la suerte de aparcar justo al lado del hotel en una zona gratuita de 18 a 9 horas, así que nos vamos directos al centro de Graz.






Nos la pateamos (17658 pasos), pero también movemos el coche para acercarnos a algunas zonas porque es una gran ciudad (330.000 habitantes), con gran zona universitaria, por cierto y donde podemos ver diferentes cositas:
- la Hauptplatz es uno de los sitios más concurridos de toda la ciudad, rodeada de fachadas neogóticas y barrocas de un precioso colorido, y con la estatua del archiduque Juan en el centro.

- el Murinsel es una construcción moderna que hace de puente entre los dos barrios que separa el río. Hay una cafetería dentro y fue diseñada por Vito Accounci, estadounidense que buscaba simular una concha marina gigante.

- el Schlossberg y el Uhrturm es un castillo en la colina con una altura de 470 metros. No se puede entrar, pero sí ver sus vistas y pasear por los alrededores, ajardinados y muy bonitos.






- la catedral de san Gil (XV).
- la Ópera de Graz de estilo neobarroco (XIX) que permanecía cerrado, así que no pudimos ver su interior barroco (normalmente se puede visitar por 7€).
- justo detrás había un mercado de productos de la zona muy vistoso.
- el mausoleo del emperador Fernando II (XVI) fue construido para albergar sus restos y los de su familia, pero como no estaba acabado cuando llegó el momento, pasó un tiempo hasta que pudieron depositarlos en la Cripta Imperial, junto a su mujer, su hijo y su madre, María Ana de Baviera, en un sarcófago rojo.

Comimos en un lugar que nos encantó, cerca del río, un asiático con precio cerrado «eat as yo can» con una buena oferta de sushi y platos chinos y japoneses.
Por la tarde vamos al castillo de Eggenberg (XVII) y museo Universal Joanneum, construido por el príncipe Hans Ulrich von Eggenber sobre un castillo medieval del siglo XIII. Los alrededores son gratis, y la entrada es para ver 3 salones en concreto.








Vuelve al inicio del viaje; «Austria: el corazón de Europa»
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