A solo 257 km de distancia (unas 4 horas y 15 minutos en coche), nos adentramos en las frescas y verdes montañas de las Cameron Highlands, un destino que encanta con sus paisajes de ensueño y su aire puro de montaña. Como son bastantes horas de camino, a las 9 ya estamos recorriendo el centro de Malasia y disfrutando de sus paisajes verdes.
Por el camino paramos en Kuala Lipis para cambiar de conductor (¡yo me dormía!) y nos tomamos un café con bollitos en el Khalis Bakery, riquísimos y con una chica súper amable, aprovechamos para ir al baño y seguimos camino.
Nos alojamos en el Golden Lodge, con parking gratuito, una ubicación muy céntrica y con una relación precio muy buena (recuerda que el depósito hay que llevarlo en cash, son 50 MR), Os lo recomendamos siempre que tengáis en cuenta que os puede tocar una habitación en el segundo piso y no hay ascensor, cosa que a nosotros no nos importó demasiado. Nosotros no planeamos ningún treeking, por lo que con una noche nos sobró, pero quizás os apetezca quedaros alguna noche más. Si no disponéis de tanto tiempo, incluso podéis hacer una parada técnica para ver los campos de té y continuar viaje.
Si vienes, como nosotros, del PN Taman Negara, no necesitarás llevar nada extraordinario: te será útil usar el mismo calzado cómodo para hacer senderismo y un impermeable por si te sorprende la lluvia, aunque en esta zona suele ser ligera. Lleva también algo de abrigo porque allí las mañanas y las tardes son especialmente frías: un respiro de calor que viene genial para refrescarse y tomar fuerzas en el ecuador del viaje.



¿Por qué visitar las Cameron Highlands?
Situadas entre los 1100 y 1600 metros de altitud, estas colinas son famosas por sus extensas plantaciones de té, su clima fresco y su atmósfera relajante. Tanah Rata, la localidad principal, es el epicentro de actividades y servicios: alojamientos, restaurantes, tiendas, masajes y excursiones.
Para disfrutar del ambiente, una parada obligada es el Boh Tea Center, donde puedes degustar un reconfortante té caliente acompañado de scones recién horneados, unos deliciosos bollitos de mantequilla. Desde su terraza, las vistas panorámicas de las plantaciones son inolvidables.
¡No os olvidéis de llevar repelente de mosquitos!
Qué hacer en las Cameron Highlands
1. Rutas de senderismo
La región cuenta con 11 rutas marcadas que te sumergen en la jungla. La ruta 10, aunque desafiante en algunos tramos, es accesible para la mayoría y dura unas 3 horas. Si tienes suerte, puedes encontrar la Rafflesia, la flor más grande del mundo, ¡un espectáculo natural digno de admirar!
Otra opción imperdible es explorar el mágico Mossy Forest, donde los caminos están cubiertos de musgo y los árboles crean un paisaje digno de cuento de hadas.
2. Plantaciones de té
- Boh Tea Plantation: La más famosa, que la mayoría de blogueros la indican como una visita imprescindible. En el camino, te toparás con un templo hindú que agrega un toque cultural al recorrido. Una vez allí, disfruta de un té y un postre en su moderna terraza mientras te deleitas con las vistas. Nosotros no recomendamos esta plantación porque, aunque sea la fábrica, no tenían el té típico de la zona. Además, hay que conducir por una carretera de bastantes curvas, así que en 30 minutos nos vamos.
- Bharat Tea Plantation: Un lugar perfecto para hacer fotos del impresionante paisaje verde. Además, está en la carretera mismo y no tenéis que desviaros. Nos encantó por el gran mirador que hay en el bar y porque el teh tarik estaba riquísimo (4,50 ringgit cada uno).
3. Otras experiencias locales
- Jardín de Mariposas: Descubre insectos únicos y admira la diversidad de la flora y fauna local.
- Plantaciones de fresas: Recoge tus propias fresas y prueba sus productos frescos.
- Granjas de miel
- Mercado nocturno de Brinchang: Ideal para degustar miel local y fresas frescas mientras experimentas el bullicio nocturno de la zona. ¡Imprescindible para muchos compañeros, pero estaba cerrado! Para llegar hay que ir en coche si os alojáis en el pueblo. Está como en otro barrio… aprovechamos para cotillear, y nos quedamos a cenar en un sitio de hamburguesas. Probamos la de pollo y la de ternera que están muy ricas, con un pan y sus guarniciones deliciosas.
No os olvidéis de dar un paseo por el pueblo. Hay un mercadillo súper chulo y, como siempre, baratísimo, y varios puestos de comida callejera. Nosotros paseamos por la tarde y volvimos tras la fatídica visita al mercadillo nocturno para tomarnos un postrecillo callejero y retirarnos a descansar.


Las Cameron Highlands nos ha gustado mucho por la experiencia de ver naturaleza «diferente» y podernos relajar y refrigerar en un entorno único. Tras 13.107 pasos felices, nos vamos a dormir porque al día siguiente también hay ¡mucha carretera que recorrer y muchos lugares diferentes que conocer!
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