Como ya comprobamos la noche anterior, Taman Negara no es solo un parque nacional, es una experiencia única que conecta a sus visitantes con la naturaleza en su estado más puro y salvaje. Desde sus senderos escondidos hasta los secretos de la vida nocturna, cada rincón de esta selva ofrece una nueva aventura por descubrir. ¿Estás listo para perderte en uno de los lugares más antiguos del planeta?
El Parque Nacional de Malasia, conocido localmente como Taman Negara (literalmente «Parque Nacional» en malayo), es un tesoro natural que se extiende por más de 4,000 kilómetros cuadrados en la península malaya. Es considerado no solo el parque más grande del país, sino también uno de los ecosistemas más antiguos del planeta. Con más de 130 millones de años de historia, esta selva virgen ha sido testigo de cambios climáticos, evoluciones y la vida misma desde tiempos remotos, rivalizando únicamente con la selva de Daintree en Australia en términos de antigüedad. ¡Otro lugar que apuntamos en nuestra lista de viajes!
En 1939, el Parque Nacional fue declarado área protegida por el Rey Jorge V bajo el nombre de Parque del Rey Jorge V, en un esfuerzo pionero por conservar su riqueza ecológica. Años después, su nombre se simplificó a Taman Negara, y desde entonces ha sido un imán para aventureros, naturalistas y amantes de la biodiversidad. ¿Sabías que alberga árboles que superan los 50 metros de altura y hasta 10,000 especies diferentes de plantas?

Cómo llegar y qué esperar
La entrada principal al parque se encuentra en el pueblo de Kuala Tahan, desde donde se cruza un río en bote para comenzar la aventura. Es importante hacer un registro previo en la caseta del guarda del parque, donde se obtienen los permisos necesarios para explorar la selva por libre o con guía. Sin estos documentos, los visitantes pueden ser retirados del parque en cualquier momento y ser multados con, al cambio, unos 200.000€ o 7 años de cárcel… al menos, eso indican los carteles en el mismo parque. El coste por persona es de 1 ringgit por persona y pagamos 5 más por la cámara del móvil, menos de 1 euro, así que no vale la pena arriesgarse. En el verano de 2024 habían trasladado la casa del guarda por estarla reconstruyendo.


Nosotros nos levantamos y, como seguía bastante nublado y pensábamos que estaría cerrado el camino que más nos apetecía hacer, desayunamos tranquilamente en el hotel y a poco más de las 10 horas ya estamos en el parque. Os cuento un poco lo que ofrece el lugar:
Actividades imprescindibles
El Taman Negara ofrece actividades que combinan la aventura, la naturaleza y la cultura:
1. Senderismo y caminatas por la selva
Canopy Walkway: Una de las joyas del parque es su pasarela suspendida, la más larga del mundo, con una extensión de 530 metros y hasta 40 metros de altura. Abierta de 10:00 a 14:00 horas, ofrece vistas espectaculares del dosel de la selva. La experiencia cuesta solo 5 MYR (1€), pero es mejor ir temprano, ya que puede cerrarse si llueve. Está muy bien montado, es apto para niños también.

Lubuk Simpson: Un paseo más corto y fácil que lleva a una playa junto al río, ideal para relajarse o refrescarse después de explorar.
Bukit Teresek: Esta ruta circular lleva a un mirador a 334 metros de altitud, desde donde se pueden admirar las colinas cubiertas de selva. Aunque el camino tiene tramos técnicos, la sensación de estar en la jungla virgen es inigualable. Requiere unas 3 horas y puede hacerse con o sin guía.

2. Paseos en bote
Navegar por el río Sungai Tembeling es otra forma inolvidable de disfrutar del parque. Los recorridos pueden incluir emocionantes rápidos, como los famosos siete rápidos, o visitas a lugares más tranquilos como la catarata Teras Waterfalls. No olvides llevar una bolsa estanca para proteger tus pertenencias.
3. Encuentro con los Orang Asli
Los Orang Asli, o «pueblos originarios», son comunidades indígenas nómadas que habitan esta región desde hace siglos. En el parque viven dos etnias principales: los batek y los semeberi. Durante la visita, puedes aprender sus técnicas tradicionales para encender fuego, el uso de cerbatanas de bambú, y conocer más sobre su modo de vida sostenible en armonía con la naturaleza y, así, ayudarles a obtener ingresos para su supervivencia sin salir de su poblado.
4. Safari nocturno
Como suele decirse, la selva cobra vida al caer la noche. Los safaris nocturnos permiten observar animales como tapires, jabalíes, ciervos e incluso elefantes, que rara vez se ven durante el día. Estos tours suelen partir de la Oficina de Vida Silvestre (Tahan Hide) y son guiados por expertos que conocen los mejores puntos para avistar fauna. A nosotros nos dijeron que no había ninguna compañía que los ofrecieran ya, que no había vehículos preparados para ello, pero lo que parece es que no les dan permisos porque prefieren respetar a los animales en su hábitat natural sin alterarlo. Ahora, lo que nos dicen que suelen organizar es un safari en barca por la noche, por el río. Estuvimos a punto de hacerlo, pero desistimos porque esta segunda noche estábamos cansados y amenazaba lluvia.


Consejos prácticos
Clima y horarios: La selva tropical tiene un clima húmedo y lluvioso. Las lluvias suelen caer por la tarde, pero suelen ser pasajeras. Es recomendable empezar las actividades temprano.
Qué llevar: Ropa ligera y transpirable, calzado adecuado, mucha agua, repelente de insectos y una bolsa estanca para proteger tus dispositivos electrónicos.
Sanguijuelas: Si ha llovido, es posible encontrar sanguijuelas en algunas rutas. Llevar calcetines especiales o repelente puede ser útil.Cuando fuimos a registrarnos en el parque, nos llevamos la sorpresa de que el Canopy Walkway sí estaba abierto, así que sacamos allí mismo la entrada y nos pusimos en marcha. Nosotros hicimos primero el Bukit Teresek, con unas vistas espectaculares y que nos llevó más de 3 horas en total. No lo hicimos circular, sino que subimos y bajamos por el mismo sitio porque parece que el otro camino estaba cerrado, o eso nos dijeron unos catalanes majísimos que nos encontramos arriba y que nos recomendaron el restaurante de Penang con estrellas Michelín del que os hablaremos más adelante. Vimos escorpiones, pájaros carpinteros, miles de mariposas de diferentes tamaños y colores y hormigas gigantes. Y luego el Canopy. Impresiona las vistas, vale mucho la pena.



Así que a las 14 ya hemos finalizado los recorridos y gozado del parque. Hace mucho calor, sudamos increíble, así que nos vamos a comer a uno de los restaurantes flotantes unos noodles con pollo y verdura, otro con pescado, agua grande para hidratarnos bien y un crepe con chocolate. A las 15 horas nos vamos al hotel a darnos una ducha y descansar un poco de la caminata y del calor.
De nuevo, poco antes de las 16 horas salimos en busca de seguir conociendo el Taman Negara. Descartamos conocer a la tribu, nos da cosita, pero las excursiones a la cascada salían muy pronto y ya no hay programada ninguna… conseguimos convencer a uno de los organizadores y nos hace un mix entre la excursión de los rápidos y la de observación del río de 17 a 18 horas. Estuvo muy bien, te mojas bastante, sobre todo si tu asiento está delante, es muy divertido. Las vistas son muy bonitas y se vislumbra el poblado desde el río. Te hacen una paradita y dar la vuelta.


Luego volvemos al hotel para prepararnos para la cena: descansamos, que ya llevábamos más de 17.500 pasos, nos damos otra duchita, y preparamos la maleta para poder dormir tranquilos y no salir muy tarde al día siguiente. Luego nos vamos a la zona del río ataviados de linternas por si nos decidimos por la excursión nocturna, y a las 19:30 ya estamos en uno de los restaurantes flotantes tomándonos dos zumos de mango, riquísimos… ¿Quién va a querer tomarse una cerveza? Luego nos vamos al restaurante situado al final del río, porque ofrece barbacoa y pescado fresco. Nos tomamos unos calamares para picar, y repetimos porque nos encantan. Luego tomamos unos noodles con gambas espectaculares, un agua grande y de postre un crepe de chocolate (Íñigo sigue fiel a sus gustos) y yo fruta fresca.



Nos damos un paseo por el río y nos retiramos ya, sin hacer la excursión nocturna, porque no veíamos el tiempo muy seguro. Ha sido un día increíble en un sitio increíble. Incluso fuera del parque hay todo tipo de bichejos, plantas súper exóticas… te sientes exploradora totalmente ¡vaya turistazos!







No vamos a olvidar fácilmente la jungla y sus animalillos, pero tampoco la gente tan amable con la que nos hemos encontrado. Tanto los organizadores de excursiones, como los guías, los y las camareras de los restaurantes… se fían totalmente de ti hasta el punto de que la excursión de la tarde no nos la cobraron hasta después de la cena, y nos cobraron con tarjeta aun teniendo que hacerlo con el datáfono de otro comercio, y sin cobrarnos comisión… son majísimos y se esfuerzan mucho por satisfacer al visitante.
Día 8: Visita a Kuala Gandah y los Tesores Naturales de Malasia
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