Aquí voy a ir apuntando datos interesantes que creo que es interesante conocer antes de emprender nuestro viaje «físico», sin seguir un orden concreto:
Por ejemplo, aunque las chicas llevan velo, los turistas no tienen obligación de usarlo. Las chicas son modernas y a pesar de ello visten como en occidente, van maquilladas… eso sí, todavía hay lugares donde segregan a las mujeres y hombres e incluso en el metro hay asientos para solo mujeres. Como en todo país con mayoría musulmana, veréis que se usan todo tipo de velos o hiyab, e incluso veréis mujeres con burka. Es lo que más me ha incomodado a mí, personalmente. Evidentemente, en lugares de culto os ofrecerán faldas a los chicos y velos o vestidos con capucha a las chicas para poder hacer las visitas respetando el credo. Si queréis evitarlo, basta con que vayáis siempre con los hombros y rodillas tapadas y os coloquéis un velo tapando el pelo. Normalmente, también deberéis descalzaros antes de entrar.


Dicen que los malayos son los más simpáticos del mundo: todo el mundo se saluda y te sonríen al pasar.
Está prohibido fumar en bares y restaurantes, pero también en algunas terrazas y en calles del casco antiguo. Se lo toman tan en serio que podréis ver que en algunos parques nacionales advierten de multas e incluso pena de cárcel si fumas en esas zonas. Quizás por ello es el segundo país del mundo con menor tasa de mortalidad por enfermedades respiratorias.
El agua es potable en muchos sitios, pero en otros no, así que hay que tener cuidado. En muchos lugares veréis que hay fuentes con agua filtrada, por lo que podemos consumirla con total tranquilidad. Al menos, nosotros no hemos tenido ningún problema, pero siempre filtrada o embotellada.
Todo el mundo destaca una chorrada: que los motoristas van con el abrigo puesto del revés con la cremallera en la espalda, pero abierto, a pesar del calor, y que viajan un montón en cada moto, incluso con niños en las motos, varios… y sin casco, casi siempre. Nosotros, que conducimos un coche de alquiler, alucinamos con su conducción, la forma de adelantar de las motos y acercarse a los coches… da miedito, la verdad, pero controlan bastante y no se ven accidentes. A pesar de ello, andad con mucho cuidado.
Algo importante a tener en cuenta para cruzar por la calle y para conducir es que conducen por la izquierda, ya que fue colonia británica hasta el 31 de agosto de 1963. Singapur se separó en 1965 de Malasia después de un conflicto armado. Así, el 16 de septiembre de ese año se creó la Federación de Malaya junto a Borneo y Singapur. Sin embargo, 2 años después, el 9 de agosto de 1965, tras un conflicto armado, Singapur se separó y actualmente Malasia está dividida en dos partes por el mar de China: Malasia peninsular y Borneo, el lugar más virgen y despoblado, pero que requiere mucho tiempo para visitarlo e incluso otra época porque le afectan dos monzones diferentes ?
Borneo es la tercera isla más grande del mundo (Groenlandia es la primera y Nueva Guinea la segunda), y su territorio pertenece también a Indonesia y a Brunei (sin contar Australia, claro).
En el año 150 d.C. el país se llamaba Aurea Chersonesus que quiere decir Península dorada.
Es el único país cuyos ríos nacen y mueren dentro de sus fronteras.
En la selva de Borneo hay orangutanes que, se llaman así por el idioma malayo, ya que significa hombre del bosque, es decir, “orang” “hutan”. En los bosques húmedos también puede encontrarse la Rafflesia arnoldii, la flor parásita más grande del mundo, pero en peligro de extinción, pudiendo pesar hasta 11 kg y medir casi un metro de diámetro. Además, son capaces de emitir calor y emiten un olor a cadáver para atraer a las moscas carroñeras que son los insectos que la polinizan.
Y hablando de olor, una de las frutas que más comen se llama durian y tiene un olor súper fuerte hasta el punto de que algunos hoteles y centros comerciales prohíben entrar con ellas. Otra fruta que no huele, pero lo tiñe todo y que tampoco permiten meter en algunos sitios es el mangostán.

Otra curiosidad de la isla es que tiene la cámara subterránea más grande del mundo en el Parque Nacional Gunung Mulu de unos 2.300 metros de largo, 1.300 de ancho y en algunos puntos 230 metros de altura.
Otra curiosidad es su forma de gobierno, ya que tienen la monarquía electiva donde el monarca se escoge tras 5 años de reinado por un mecanismo de votación. Actualmente (2024) forma parte de la Common Wealth of Nations, junto a 56 países más que tienen lazos históricos con el Imperio Británico. En realidad, no implica sumisión a la Corona británica, pero existe una cooperación política y económica entre ellos. Actualmente, Malasia está gobernada por el Primer Ministro Anwar Ibrahim desde noviembre de 2022. Anwar lidera un gobierno de unidad formado tras unas elecciones generales inconclusas. Su coalición principal, Pakatan Harapan (PH), domina el gabinete, aunque incluye otros partidos importantes como Barisan Nasional (BN) y Gabungan Parti Sarawak (GPS) para asegurar estabilidad política. Anwar también ha retomado la posición de ministro de Finanzas, un puesto que ya ocupó en los años 90. Este gobierno tiene dos viceprimeros ministros: Ahmad Zahid Hamidi de BN y Fadillah Yusof de GPS, un arreglo que busca representar tanto la península de Malasia como las regiones del este del país?.
Malasia vive en el calor perpetuo y las temperaturas más bajas ascienden a 26 grados (las más altas 32), así que conocerla es pasar calorcito. La época más recomendable es de noviembre a marzo, sobre todo febrero, cuando hay pocas precipitaciones y las temperaturas son más suaves. En las islas no es recomendable ir de noviembre a febrero y a Borneo de diciembre a febrero, en ambos casos por los monzones. Nosotros vamos los últimos 11 días de agosto y los 7 primeros de septiembre, se supone que es buena época, y aún así no nos libramos de las típicas tormentas de verano. Por suerte, solía ser por la tarde y noche, y te permite hacer cosas… pero un paraguas o chubasquero os vendrá muy bien. Como estos cambios son bruscos, y los charcos te pueden dejar las zapatillas inservibles, nosotros íbamos en chanclas y, la verdad, como no nos importaba llevar los pies mojados, era ideal.

Malasia es un país de mucha biodiversidad, donde habitan el 20% de las especies animales del mundo, y el lugar donde hay más cobras reales: la serpiente venenosa más larga del mundo y más letal.
Por aquí han “pasado” portugueses y holandeses además de británicos, por lo que hay una herencia cultural increíble y en algunas ciudades se nota muchísimo. Además, es el sultanato más antiguo del mundo, ya que en el año 1136 Mudzafar Shah fue el primer sultán del estado de Kedah y hasta la fecha siguen gobernando sultanes.
Las Torres Petronas son un icono de la ciudad, miden 452 metros de altura y desde 1998 hasta 2003 fueron las más altas del mundo, cuando la desbancó Taipei 101, en Taiwán, con 508 metros de altura. Por buscar una comparativa, nosotros hemos estado en la Torre de Shanghai, que mide 632 metros y actualmente es el tercero más alto del mundo, superado por Burn Khalifa en Dubái de 828 metros y Merdeka 118 de 678 metros también en Kuala Lumpur. Fue diseñada por el australiano Fender Katsalidis, y tras 5 años de construcción, su apertura está prevista justo para 2024, dos años más tarde de lo previsto, así que habrá que ver si podemos subir a su mirador. Por la web no he podido comprar tickets, probamos allí y nos explicaron que estaban acabando el diseño interior y hasta el mes de noviembre no se podrá visitar. El proyecto tiene dentro un parque acuático de 1,6 hectáreas diseñado por el americano Sasaki y un precioso atrio.
Nos dijeron que en los rascacielos no está indicada la 4ª planta porque creen que da mala suerte porque se pronuncia igual que “muerte”. Y es que los malayos son súper supersticiosos. Con las mujeres embarazadas, por ejemplo, tienen un montón de creencias sobre lo que puede hacer que el niño nazca mal, por ejemplo, no pueden atar ni matar a ningún animal. Nosotros nos fijamos bien y en todos los edificios que visitamos sí figuraba la cuarta planta.

En algunos restaurantes ponen un bol con agua caliente para que tú mismo limpies los cubiertos antes de comer. Pero tampoco es de extrañar que coman con las manos, la derecha, claro, porque se entiende que la izquierda se usa para cosas sucias y es de muy mala educación.
Como ocurría en china, el agua que beben suele ser caliente porque es lo que mejor quita el picor, así que hay que especificar que la queremos fría. Las bebidas alcohólicas son carísimas, aunque para nosotros, al cambio, son asequibles. Antes debía costar muchísimo encontrar una simple cerveza debido a que los musulmanes tienen prohibido el alcohol y son mayoría, pero actualmente sí es más accesible.
Tienen una bebida tipo Aquarius pero con gas que se llama 100 Plus. Está rica, pero hay otras que os comento en «qué comer» que están buenísimas.
Se cree que el ketchup deriva de una palabra china que se pronuncia “ketsiap” y se escribe “hokkien” que es una salsa fermentada que llegó a Melacca de manos de comerciantes chinos.
En Malasia la religión oficial es el islamismo sunita. Actualmente el 63,5% son musulmanes, el 18,7% budistas, el 9% hinduistas y el 6% cristianos, además de otras minorías como sijistas, taoístas y animistas. De hecho, en algunos lugares indican hacia donde está la Meca con una flecha donde se lee “kiblat” para quien quiera rezar. En nuestros hoteles, en más de la mitad, las vimos. Pero lo mejor es que todas las religiones conviven sin problemas y en una misma calle puedes encontrar templos de diferentes credos.
En este sentido, veréis que solo en zonas chinas hay perros, pues los musulmanes crees que es un animal infiel. Sin embargo, gatos encontraréis en cada esquina. ¡Son una monada!

En la ciudad de Putrajaya está el refugio del monarca, en la rotonda más grande del mundo, de 3,5 kilómetros de diámetro y que en realidad es un gran palacio el Istana Melawati. No hicimos parada, pero si vais de Melaka a Kuala Lumpur o viceversa, casi no requiere desviarse. Eso sí, requiere invertir cierto tiempo para ver la ciudad y los alrededores del palacio.
Desde 1990, cuando el Partido Islámico de Malasia llegó al poder, no existen cines en Kelentan ya que eran considerados como un mal social, y la ley obligaba a cerrar en Ramadán, segregar a mujeres y hombres y a mantener durante los pases las luces encendidas… así que poco a poco fueron cerrando.
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