Día 4: Viena

Hemos se nos vuelven a pegar las sábanas. La verdad es que acabamos agotados, pero también es cierto que es el viaje en el que más horas estamos durmiendo.

Salimos a las 10 caminando hasta la Iglesia Votiva.

Seguimos hasta el Ayuntamiento para poder reservar hora y hacer la visita del interior. Es gratis, y nos dan hora para las 14:15 horas.

Luego nos acercamos al Palacio Imperial de Hofburg o Hofburgheater que nos parece súper bonito. Como es el festival de cine, alrededor hay instalado un anfiteatro, casetas de comida… que se mantienen así desde el inicio, el 1 de julio hasta el 3 de septiembre. Una pena no saber alemán para poder asistir a algún pase. 🙂

Su horario es de 9 a 18 horas. Precio 15€/persona. Es el más grande de la ciudad y fue residencia de la mayoría de reyes de la dinastía de los Habsburgo y de los emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico. Actualmente es la residencia oficial del presidente de Austria. Con la entrada se puede visitar la Colección de Platería, los Apartamentos Imperiales y el pequeño museo de la vida de Sisí emperatriz.

También vemos el Teatro de Viena, un edificio precioso.

Nos vamos a la avenida Ringstrasse, donde está el Parlamento, pero nos encontramos con la sorpresa de que cierra hasta el lunes, sin razón aparente porque su horario no es ese… así que nos conformamos con verlo por fuera una vez más. Por si tenéis la suerte de poder ir, tened en cuenta que hay que entrar con visita guiada que dura unos 50 minutos (horario 10:45 a 14:45 horas). Cuesta 5€/adulto. Es de los edificios más importantes del renacimiento y sede del Consejo Nacional y Federal de Austria (1874). Se puede observar la inspiración Grecia de la construcción, ya que el arquitecto Theophil Hansen quiso rendirle homenaje por ser los pioneros de los principios de libertad y legalidad. Cubre una superficie de casi 14.000 m2, tiene 1.600 salas con 920 ventanas. En la fachada frontal destaca la Fuente del Palacio de Atenas.

Seguimos paseando por esta ciudad llena de palacios y estatuas increíbles por todas partes.

Se acerca la hora mágica, así que nos vamos al Reloj de Anker (Figuren Parade der Ankeruhr). Es de estilo Art Nouveau. Cada hora las figuras recorren el puente donde está el reloj. A las 12 del mediodía es la mejor hora porque es cuando todas las figuras salen al mismo tiempo. El reloj se construyó siguiendo los planos del pintor Franz Matsch entre 1911 y 1917. Dirección: Hoher Markt 10-11. Los muñequitos pasan todos durante unos 15 minutos, y aunque hay en la zona mucha gente esperando pero se ve bien porque está en alto, desde cualquier momento.

Ya es costumbre, así que nos vamos a comer al Japanika unos noodle de salmón, unos gyozas y unos rollitos de primavera por 25€. Luego nos tomamos un postre y café con helado por 4,90€ y nos vamos al Ayuntamiento (Wiener Rathaus) para nuestra visita guiada de 45 minutos. El edificio es enorme y las salas que se ven son bonitas y curiosas de ver.

A las 15:25 nos vamos a la Casa Hundertwasserhaus, a pesar del tiempo lluvioso, que llevábamos apuntada y recomendada por nuestro amigo arquitecto Enrique. Además de ver las fachadas, se puede entrar en una especie de galerías con tiendas de recuerdos muy turísticas y muy caras, donde hasta el baño vale 1€ y un café 3. Nos parece un lugar fantástico por el colorido, la creatividad de las formas y por el gran contraste con los edificios tan monumentales vistos hasta ahora.

Luego nos vamos hacia el Prater, subiendo al tranvía 1 a las 16:40 horas y caminando un poco, llegamos a las 17 horas al parque. Muchas atracciones, casetas para comer y beber comida tradicional, juegos… con un toque bohemio y menos bullicio que en las típicas ferias, más encanto aunque está lleno de gente por todas partes. Es muy chulo. Hay dos norias, una muy antigua con sus carritos cerrados y otra más moderna. Por suerte casi no llueve.

Tras muchas vueltas, buscamos un sitio donde comer que sea un poco tradicional y nos decidimos por un lugar donde ofrecían Wiener Schnitzel y codillo, lo regamos con una buena cerveza riquísima y pagamos 40,30€ acabando llenísimos y a las 19:15 horas nos vamos para casa en el tranvía 5, para llegar a las 20 horas.

Hemos hecho 20.776 pasos. ¡Vaya ritmo llevamos! Pero mañana ya se nos acaba tanto andar, porque empezaremos nuestra ruta por el país en coche.

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