Día 1: De ruta hacia Bergerac
La primera parada que os recomendamos, a un par de horas de San Sebastián, casi tres si encontráis tanta cola como nosotros en la frontera, para estirar las piernas y tomar un café, es Burdeos. Nosotros estuvimos unos cuantos días hace unos años, pero vale la pena dedicarle unas horas al menos, sino lo conocéis.
Para comer, a poco más de una hora de nuestro destino, visitamos el pueblecito de Bergerac, famoso por el dramaturgo y poeta Cyrano, aunque era nacido en París en el 1650. Leímos un poquito sobre su libertina y corta vida, y parece ser que fue por una obra que escribió acuñando este nombre, ya que su padre acababa de comprar unas tierras con sus ahorros de su trabajo como pescadero.

En cualquier caso, vale la pena dedicarle una horita (nosotros dos porque comimos en una terraza del centro del pueblo; dos platos de pasta y una ensalada gigante para compartir, porque en realidad son enormes, 26 €). Se puede aparcar muy cerca del centro, pagando zona azul (2 € un par de horas).
Callejeamos por sus calles con casas típicas con pequeños entramados y tejados rojizos en forma muy peculiar.

Hay un par de esculturas de Cyrano, y un pequeño mirador-embarcadero en el río.

Luego cruzamos el puente para verlo desde la ribera. Muy bonito.


Seguimos ruta hasta St. Cyprien, otro pequeño pueblo medieval en una colina del borde de la Dordogne, precioso por sus calles con casas de piedra y la abadía que le da nombre).

A 30 minutos aproximadamente, se encontraba Beynac. Es un pueblo también enano que se recorre en media hora.

Tiene un castillo del que se puede acceder gratis a su mirador, por un lado, y si seguís subiendo llegaréis hasta la entrada por donde se accede al resto, previo pago de 8 €/persona.

El castillo está muy bien conservado y lo que más impresiona es su ubicación, sobre un acantilado que domina todo el pueblo.

Luego, callejeamos por sus callecillas medievales, hasta que se hizo tan tarde que nos quedamos sin cenar. Cuidado con los horarios franceses, que cuando dicen hasta las 9 es así, y estrictamente no sirven después de esa hora.
El hotel en el que nos alojamos esta y la siguiente noche, es muy recomendable. Se llama hotel Le Pontent, y tiene habitaciones nuevas y limpias con un precio asequible. Está en plena calle principal, con aparcamiento para clientes si llegas a una hora temprana, si no hay zona azul a unos metros (de 9 de la mañana a 6 de la tarde).

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