Día 8. Salida a Wroclaw
Madrugamos de nuevo para no llegar demasiado tarde a nuestro siguiente objetivo. Tardamos algo más de 3 horas (179 kilómetros) por la DW434 y la DK5 (sin peajes).
Wroclaw (se pronuncia “Vrosuaf”), y se le llama Breslavia en castellano y Breslau en alemán. Es la capital de la Baja Silesia, y la cuarta ciudad más grande de Polonia, con 600.000 habitantes. La ciudad está bañada por el río Oder y sus afluentes, los cuales forman 12 islas unidas por 112 puentes, por lo que se la considera la “Venecia polaca”. Por casualidades de la vida, al igual que Donostia – San Sebastián, era Capital europea de la Cultura 2016, lo cual nos hacía bastante gracia, pero pudimos comprobar que no se notaba mucho a pesar de tener fama de gran actividad cultural, de festivales y actuaciones musicales, a parte de ser ciudad universitaria.

En 1335 Polonia pasó a manos de Bohemia y durante los siglos XIV y XV, fue parte de la Liga Hanseática, bajo control bohemio y austriaco, y se desarrolla hasta convertirse en una de las ciudades más importantes de Europa Central. A mediados del siglo XVI pasa a formar parte de Prusia, que le da el nombre de Breslau, hasta finales del siglo XIX, fue la segunda ciudad más importante de Alemania. Después de la II Guerra Mundial, la población germana fue expulsada y se repobló con habitantes de la localidad polaca de Lwow (en la actual Ucrania), la cual pasó a manos de la Unión Soviética.
Llevábamos anotado como imprescindible ver el Panorama Raclawicka, una pintura circular de 120 metros de longitud y 15 metros de altura que representa la batalla de Raclawice, de 1794, entre los ejércitos polaco, dirigidos por Tadeusz Kosciuszko, y ruso, pero se nos pasó el horario, no nos dio tiempo.
La Plaza del Mercado es el centro neurálgico de la Wroclaw medieval. Tiene forma rectangular y data del siglo XIII. A un lado hay una reproducción de la picota que se utilizó como instrumento de tortura hasta el siglo XV, y a su alrededor casas en origen góticas pero que se fueron reformando cada una en un estilo (barroco, renacentista, neoclásico…).

En el centro de la plaza está el Ayuntamiento (1327 – 1504), también mezcla de estilos en la que destaca el gótico tardío. En el siglo XIII se construyó un edificio de madera que pronto se sustituyó por otro de ladrillo. Tiene forma rectangular con añadidos de unas torretas renacentistas en las esquinas, rematadas con tejados cónicos. En la decoración flamígera de la fachada destaca un reloj astronómico del siglo XVI y un balcón rematado con un pináculo en el que aparecen la Virgen y san Juan Bautista. Nosotros no pudimos entrar, pero parece que las salas son muy lujosas, especialmente la Sala del Consejo y la sala de los Burgueses, y actual Museo de la Historia.

En la esquina suroeste de la Plaza del Mercado encontramos la Plaza de la Sal, rodeada de casas de estilo barroco y clásico, y donde se encuentra el edificio antiguo de la Bolsa. Actualmente en esta plaza se celebra el mercado de las flores.
Durante vuestros paseos, os toparéis con unos habitantes muy singulares: enanitos que que, según la leyenda, pueblan Wroclaw desde que llegó Papá Enano con su familia y fueron haciéndose cada vez más numerosos, para construir los hermosos edificios y levantar la ciudad. Otra versión les coloca como los héroes que vinieron en socorro de sus habitantes contra el Diablillo de Odra… Pero en verdad son un recuerdo de los años 80, cuando durante el régimen comunista, los manifestantes se disfrazaban de enanos para evitar usar consignas políticas prohibidas y motivo de encarcelamiento. Actualmente hay incluso mapas para que la gente los busque.
Nota personal: Estoy recordando cómo la asociación de comerciantes de Terrassa (Barcelona), lugar donde nací, utiliza en la época de navidades enanitos y figuritas de cuento, que coloca en sus tiendas para que los niños los busquen, rellenen un álbum y participen en sorteos de viajes y otros premios pequeños.

A un lado de la plaza podéis acercaros al que fue principal santuruario antaño, la Iglesia de santa Isabel, de los siglos XIV y XV, protestante hasta el final de la Segunda Guerra Mundial. El arco de unión barroco de dos de las casas de la plaza, la de Juan y la de Margarita, servía de entrada al cementerio y ahora a la iglesia. En el interior se conservan lápidas renacentistas, barrocas y manieristas. Si podéis, vale la pena subir al campanario de 91 metros (antes de ser destruida por lluvias de 1529 y un incendio en 1976, medía 130), se tienen buenas vistas. A esas casas se les llama de Hansel y Gretel.

Si subís al campanario, por 5PLN por persona, tendréis unas vistas espectaculares. Algunas de ellas, como muestra y otras con efecto maqueta:
Continuamos nuestra visita por la Calle de las antiguas carnicerías, ahora lleno de galerías de artistas (principalmente del vidrio), punto de encuentro de muchos grupos de turistas con guía… os costará haceros una foto con las estatuas de un cerdo, una cabra, un pato, un conejo y un gallo, entre otros animales (por lo de las carnicerías) que allí hay.

Como teníamos nuestro apartamento justo en frente, aprovechamos para comer cocinando nosotros un poco, y luego continuamos por la calle Wiezienna, donde estaba la antigua cárcel (ahora es una cervecería), con su enanito prisionero en la ventana, para llegar hasta el enorme edificio de la Universidad, de la que salieron varios premios Nobel, principalmente de física y de química. No entramos, pero si tenéis tiempo, nos recomendaron ver la sala de la Universidad es el Aula Leopoldina por sus pinturas y acústica, subir a la Torre de los Matemáticos para contemplar la ciudad, la terraza de la torre y el Observatorio donde hay una estatua en cada una de sus esquilas, que representan la Teología, la Ley, la Astronomía y la Medicina. El barrio se encuentra a orillas del río Oder, donde además de la Universidad, se pueden visitar las iglesias góticas de San Matías y de San Vicente.
Cruzando al otro lado del río Oder, hacia la Isla de Arena, o isla Piasek, primero por un pequeño puente peatonal que lleva hacia una isla artificial con bares y un pequeño parque, puente Piaskowy y luego por el Puente de la Catedral (“Most Tumski”), verde y de hierro, que ya nos leva a la ciudad medieval, centro religiosos desde el siglo XII y que se levantó a partir de un pequeño banco de arena. El puente está lleno de candados, como en tantos otros puentes de ciudades importantes, como símbolo del amor de las parejas que los dejan, que tiran las llaves al río hasta la eternidad… hay un puesto donde incluso los venden, decorados con purpurinas, corazones… todo lo hortera que la ocasión se merece, y como no somos muy de recuerdos, nos compramos uno por su originalidad, que nos lo trajimos a casa.

La iglesia de Nuestra Señora de la Arena es de estilo gótico, se construyó en los años 1334 y 1380 pero durante la II Guerra Mundial fue destruida casi completamente y se perdió toda la decoración barroca. Su interior presenta un aspecto muy moderno aunque conserva un tímpano románico, dos fuentes bautismales y unas tumbas renacentistas. Justo al lado un antiguo convento agustino que se utilizó posteriormente para albergar las dependencias de la biblioteca universitaria. Es de estilo barroco y data de finales del XVIII y principios del XIX.
La ciudad nació en la isla de la catedral (barrio Ostrów Tumski) en el siglo IX, en una isla que dejó de serlo en 1810, cuando se recuperó el brazo del río Oder que la aislaba de la ribera. En sus calles reina una atmósfera tranquila, serena y casi insular. Fue sede de la autoridad ducal, se fortificó para protegerse de las invasiones y en el siglo XI acogió el obispado. En el siglo XIII, tras la creación de la nueva ciudad en el margen izquierdo del río, la isla se convirtió en territorio exclusivo de la autoridad religiosa, ¡que no es de extrañar, pues hay 120 iglesias!

Aquí se encuentra la Catedral de San Juan Bautista, del siglo XIII. Destaca el magnífico pórtico renacentista y el púlpito barroco de alabastro. Este templo acogió al Papa Juan Pablo II en 1983, cuando el país se encontraba todavía bajo el régimen comunista. Se reunieron más de un millón de fieles que ni tan siquiera cabían en la pequeña isla. Se puede subir en ascensor a una de sus torres a ver el panorama. Estaban en pleno oficio de misa así que solo nos asomamos un momento para verla por dentro. Interesante el cuadro de 120 x 15 metros, el más popular, sobre el Panorama de la Batalla de Radawice.

Otros lugares de interés son el Palacio Arzobispal, hoy el Instituto Papal de Teología, y la peculiar Iglesia de la Santa Cruz (y en frente la estatua de San Juan Nepumuceno), y San Bartolomé, dos iglesias en un mismo edificio: la superior dedicada a la Santa Cruz, de estilo gótico donde se puede ver el mausoleo de la familia Piast de Silesia, y en la cripta la de estilo greco católico dedicada a San Bartolomé. Y también vale la pena ver el «Hala Ludowa» o Nave Popular, de 1913, que es la primera construcción modernista del mundo de hormigón armado.
En el mismo barrio también destaca la iglesia gótica de San Pedro y San Pablo y la iglesia de San Gil, con portada románica, detrás de la catedral, la más antigua dell siglo XII, y la pequeña iglesia de san Martín completa el conjunto.

Se puede hacer un “crucero” por el Oder, pero nosotros preferimos descansar, ya fuera de la Isla de Arena un lugar donde han puesto arena de playa y un par de barecitos en plan chillout. Nos tomamos un par de cafés de no muy buena calidad, pero refrescantes.
Volvimos buscando el Mercado de Hala Targowa, que fue construido en 1906-1908, diseñado por Richard Plüddemann, el consejero de la construcción urbana. Se encuentra en la calle Piaskowa, en la confluencia con la plaza Nankiera y la calle Ducha, cerca del Rynek. Fue construido para organizar el comercio en el centro de la ciudad. En 1908, en Wroclaw fueron liquidados todos los mercados abiertos y todo el comercio que durante siglos se había mantenido en lugares como; el Rynek, plaza Solny (del sol), plaza Nowy Targ (el mercado nuevo), se trasladaron a los dos nuevos pabellones del mercado. Esto fue una verdadera revolución en la comercialización local. Anteriormente, el sitio era una mansión de los obispos Lubuski del siglo XIV, en el inicio del siglo XVI fue reconstruida como el Arsenal Piaskowy, y este fue demolido en 1905. En la fachada norte del mercado se colocaron unas balas de piedra de cañón como recuerdo de la función anterior del lugar. El mercado es de 85m de largo, 37m de ancho y 21m de alto. Su interior es monospacial y fue planeado con un solo eje y rodeado por una galería. El techo del mercado esta sostenido en los arcos parabólicos de hormigón, fue diseñado por Friedrich August Küster es un logro pionero en la ingeniería mundial. Debajo del edificio se encuentran los sótanos de una altura de hasta 3,7 metros. El exterior del edificio, tomo como modelo a la bolsa de valores de Ámsterdam, tiene puntos en alusión a la corriente principal del historicismo medieval, mientras que el interior es completamente moderno.

Detrás todavía puede verse un trozo de la muralla del siglo XIII, junto con la torre de flanqueo, donde se encuentra una cava de vinos y un restaurante.
Después de cenar en el apartamento, salimos a hacer alguna foto nocturna.


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