Polonia. Pre-viaje

Este viaje lo realizamos a últimos de agosto, a pesar de lo que no encontramos problema con  los horarios de los lugares de interés turístico.

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Nos recomendaron no viajar en Semana Santa puesto que hay mucha tradición católica, y parece que la mayor parte de los lugares de interés turístico y muchos negocios y comercios permanecen cerrados.

Si sois estudiantes mirad siempre en las oficinas de tickets, porque suelen hacer descuentos (también por familia numerosa y jubilados).

Con el DNI es suficiente para entrar y moverte por el país.

Creo que no lo he comentado hasta la fecha, pero es interesante, siempre que nos movamos por Estados Miembros, solicitar la tarjeta sanitaria de asistencia internacional, para que nos puedan atender sin coste durante nuestro viaje. La gestión puede tardar un par de semanas y los plazos para citarse en la Seguridad Social pueden ser también de otro par de semanas, aunque yo siempre lo hago por Internet para no desplazarme. Si lo gestionáis con tiempo, mejor. Lo bueno es que además de ser gratuita, tiene 2 años de validez.

No hay diferencia horaria y la moneda es el Zloty (PLN) que al cambio estaba a 0,2335 euros, o dicho de otra forma, 23,35 PLN es 1 euro. Lo más rápido es dividir los Zloty entre 4 y saber que los euros que nos salgan es un poquito menos.

En general es bastante más barato que España, y cuanto más al interior, menos turístico y más diferencia encontraréis.

Los enchufes son de tipo E, válidos para clavijas como las españolas (tipo C).

Además de vodka, podéis regalar la piedra más típica del norte y que se dice que puede encontrarse en las playas del báltico: el ámbar.

Información:

Fiel a mi costumbre, para este viaje solicité información a la embajada vía mail, y me mandaron por correo ordinario un montón de información, mapas y catálogos para diseñar nuestro itinerario. En este caso, os lo aconsejo especialmente, ya que una vez en el país encontraréis casi todo en polaco y en lo más turístico en inglés, mientras que lo que me llegó estaba todo en castellano y realmente era información abundante y muy práctica. De hecho, la chica que me contestó fue tan amable de darme su opinión respecto a los tiempos que pasar en algunas ciudades, y corregirme sobre lo que teníamos calculado tardar viajando de algunas ciudades a otras, y la verdad es que acertó de pleno. Una suerte contar con su ayuda para no perdernos nada y andar sin estrés, ¡dzi?kuj?, Agata!

Una vez allí, hay embajada de España en Varsovia, por si tuvierais algún problema:

Embajada de España en Varsovia
Cancillería: Mysliwiecka 4.- 00-459 Warszawa.
Teléfonos: 622 42 50, 622 42 55, 583 40 00 y 583 40 01.
Fax: 622 54 08
Web: www.mae.es/embajadas/varsovia/es/home
E-mail: emb.varsovia@maec.es

Pequeño diccionario:

Nosotros nos apañamos siempre con lo mismo: saludo de llegada y despedida y gracias:

  • Hola (formal): dzie? dobry pronunciad: /yein-do-bri/ aunque a fuerza de días, nos dimos cuenta de que muchos decían «hey» /jey/ parecido en inglés, aunque se supone que será bastante informal, como es más fácil, pues lo decíamos sin parar 🙂
  • Adiós: po?egnanie pronunciado como algo así: /posecnanie/
  • Gracias: dzi?kipronuncian: /yinqui/
  • Sí: tak (alargando la «a»).
  • No: nie (igual, el acento recaé en la «e»).

Clima:

Si tienes la imagen de Polonia nevada, efectivamente, en invierno la temperatura media es de unos -5ºC, pero en verano las medias son de 19 grados, por lo que, salvo en casos concretos de olas de calor, las temperaturas no superan los 30.

En nuestro caso, creo recordar que hemos tenido entre 22 y 24 grados algunos días, otros los hemos superado, pero en ningún caso han llegado a los 30. Por lo menos en nuestras dos semanas fueron muy agradables y tanto el caluroso de mi novio como la friolera que os «habla», hemos estado muy a gusto.

Por lo tanto, la recomendación es ropa de verano con algún jersey ligero para cuando refresca (yo todas las noches me tapaba un poco), y un chubasquero por si os toca alguna llovizna o chaparrón, como en nuestro caso.

 Desplazamientos:

Nosotros decidimos visitar este país porque el vuelo era bastante barato. Ida y vuelta con Ryanair nos costó 132 euros/persona desde Madrid y llegando al aeropuerto de Varsovia.

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Para movernos por la capital alquilamos bicis. No es nada peligroso y hay carriles bici por toda la ciudad. Se llaman Venturilo y son de color verde pistacho, además de súper baratas: 10 PLN para 9 meses durante los que puedes usarlas durante tantos recorridos de 20 minutos como quieras (gratis) y pagando 1 PLN por los siguientes 40 minutos. Hay 200 puestos de recogida y aparcamiento, a nosotros nos fueron muy bien aunque hay que comprobar siempre que están en perfecto estado, porque en alguna ocasión estaban con las ruedas pinchadas, o sin sillín… y nos quedamos sin poder usarlas. Podéis registraros en la página web o en los puestos de alquiler de bicis, con la tarjeta de crédito. Se os devuelve un código personal, y con él ya se pueden sacar fácilmente siguiendo las instrucciones.

Si no os gusta el tema ciclista, hay diferentes tranvías y líneas de autobuses que recorren toda la ciudad, que pueden usarse con un solo billete de transporte de 24 horas que vale 15 zl/persona). Hay diferentes tipos: unas líneas pintadas en rojo que tienen un recorrido más rápido, otras que solo circulan en días laborables, otras que son como un refuerzo de las horas punta… aquí tenéis más información.

Para movernos por el país alquilamos un coche en www.liligo.es, un comparador con grandes ofertas (11 días 171€ un Toyota Aygo, aunque luego nos dieron un Seat León que estaba genial. La norma es recoger y devolver lleno de combustible o pagar lo que falte (que sale caro, mejor pasar antes por una gasolinera), y con aire acondicionado). Por supuesto, seguimos fieles a nuestro navegador «Here» en el móvil, con los mapas descargados desde España para poder utilizar el GPS sin necesidad de conexión a Internet, que nos fueron a la perfección.

Qué leer:

La literatura relacionada con Polonia es un poco oscura, por el pasado que ha tenido. Imprescindible El arca de Schindler o bien la película «La lista de Schindler», archipremiada tanto el libro de Thomas Keneally como el film dirigido por Steven Spielberg.

La trilogía de Morris Gleitzman: Una vez, Entonces, y por último, Ahora.

El Diario de Ana Frank (en la línea El niño que sabía hablar del idioma de los perros, de Joanna Gruda, que descarté porque me pareció ya mucha guerra).

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Para descansar un poco de la Segunda Guerra Mundial, os recomiendo una novela negra: El caso Telak de Zygmunt Miloszewski muy entretenida y que transcurre en una Varsovia que luego reconoceréis. Si os quedáis con ganas de más, el detective es protagonista de otros dos libros más.

La película el pianista donde además empezaréis a abrir boca de las mejores composiciones de Frédéric Chopin.

Día 1. Varsovia

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