Somos dos en la carretera: Iñigo Madina y Eva Herraiz y nos encanta descubrir nuevos lugares, ¿nos acompañas?
Día 7: Kuala Lumpur: Explorando Batu Caves y más allá (un itinerario completo en los alrededores de KL)
Hoy vamos a hacer un plan que estábamos esperando con muchas ganas porque combina cultura, naturaleza y aventura: ¡vamos a por un día alrededor de KL!
Aunque es posible llegar en tren por solo 5 RM ida y vuelta, el trayecto en tren suele ser lento, por lo que nosotros optamos por ir en coche, que nos permitirá mayor flexibilidad y rapidez. Desde el hotel, las cuevas están a solo 12,3 km (unos 22 minutos en coche). La salida de la ciudad es complicada porque hay muchísimo tráfico y cuesta llegar al complejo, aunque nosotros decidimos salir un poquito más tarde para no coincidir con los trabajadores que salen hacia sus puestos de trabajo. Llegamos poco antes de las 11.00 con bastante buen tiempo en cuanto a temperatura, pero sin sol.
Primer Parada: Estación de Tren y Estatua de Hanuman
Antes de llegar a las Batu Caves, podemos dejar el coche en un gran parking que es muy barato. Teniendo en cuenta que, además, la entrada a los templos es gratuita, la excursión, desde luego, es regalada.
Lo primero que vamos a hacer es una breve parada en la estación de tren, donde se encuentra una estatua de 15 metros del dios Hanuman y un templo dedicado a Rama, consagrado en noviembre de 2001. Esta parada rápida es perfecta para sumergirse en la atmósfera hindú y comenzar el recorrido con una nota espiritual.
Batu Caves: Naturaleza, Cultura y Colores
La entrada a las Batu Caves es gratuita, y el lugar es un verdadero espectáculo de color y cultura india. Aquí viven cientos de monos que, aunque simpáticos, son expertos en llevarse cualquier cosa que dejes a su alcance, ¡así que ten cuidado!
Las cuevas fueron descubiertas en 1878 por el naturista estadounidense William Hornaday, aunque ya en 1860, colonos chinos las habían utilizado para recolectar guano como fertilizante para sus cultivos. Las Batu Caves son uno de los santuarios hindúes más importantes del mundo. Aunque en India existen seis templos dedicados al dios Murugan, en Malasia solo hay cuatro (los otros están en Ipoh, Penang y Malaca).
La imponente estatua dorada de Murugan que guarda la entrada mide 43 metros y fue inaugurada en 2006. Para llegar hasta la Cueva del Templo o Cueva de la Catedral, que tiene un techo de 100 metros de altura, hay que subir 272 escalones. Esta estatua es la más alta del mundo dedicada al dios hindú de la guerra y se construyó en tres años, utilizando 1,550 metros cúbicos de hormigón, 250 toneladas de acero y 300 litros de pintura dorada traída de Tailandia.
Durante el festival Thaipusam, millones de devotos y turistas se reúnen para participar en procesiones y rituales. Las cuevas también cuentan con impresionantes formaciones geológicas y vistas panorámicas, siendo un importante centro cultural, religioso y turístico.
Tened en cuenta que las imágenes pueden estar al revés por utilizar la cámara frontal para los selfis.
Consejo: Las mujeres deben cubrirse los hombros y las piernas para visitar los templos. ¡Cuidado con los monos, lo roban todo! Y también con los escalones, que pueden resbalar bastante y ya vimos alguna caída.
Además, el complejo incluye la Cueva de Ramayana, una cueva lateral donde, por una pequeña tarifa de 10 RM, puedes admirar la historia de Rama a través de coloridas estatuas y escenas iluminadas de manera dramática, que representan momentos claves de la mitología hindú. También hay una pequeña escalera en esta cueva para tener una vista panorámica del lugar.
Para quienes desean explorar más, hay dos cuevas adicionales que requieren entrada: la Cueva Villa, decorada con una llamativa estatua que recuerda a las criaturas de Avatar, y la Cueva Oscura o Dark Cave, donde la aventura se vuelve más intensa. Aquí se necesita linterna y generalmente se hace un recorrido guiado, ya que la luz natural no alcanza el interior, lo que permite observar la fauna y la flora propias de este ambiente oscuro.
El reptiliario nos sorprendió gratamente…
Si os da tiempo, podéis ir a las Cataratas de Ulu Yam o explorar las cascadas de Pisang a 20 y 33 minutos respectivamente, en coche (15,3 y 26,9 km.).Nosotros nos saltamos estas paradas porque nos parecía que nos iba a faltar tiempo y no queríamos llegar muy tarde a casa.
Podría compartir miles de imágenes porque el lugar es espectacular, pero os lo dejo para que lo veáis con vuestros propios ojos.
Al principio pensamos que habíamos tenido muy mala suerte porque nos llovió, durante un par de horas muchísimo, pero eso nos hizo entrar en todas las cuevas y conocer mucho mejor los templos de alrededor, probar comida de los puestos, conversar sobre lo que estábamos viendo… e incluso ver un espectáculo.
Cómo me recordó al «cascajo» que traía mi padre… ¡riquísimo!
Tras comprar un buen paraguas, porque era no parecía que fuese a dejar de llover, buscamos un restaurante que no estuviera lejos. Ponemos gasolina porque al día siguiente nos harán cambio de coche, porque es una tartana… y tenemos que devolverlo igual que nos lo dieron.
Son ya las 15 horas. Podéis ver todo esto en muchísimo menos tiempo que nosotros, pero es que ¡no podíamos dejar de verlo todo! Y el lugar, que se vació bastante de gente por la lluvia, nos quitó ansiedad y visitamos todo muy tranquilamente. Comemos en el Ark Thai Restaurant, en un polígono, pero muy rico todo, con espacio para aparcar y aire acondicionado.
Parada imprevista: Templo Sri Shakti Dhevasthanam en Bukit Rotan
En esta parada visitamos un impresionante templo hindú construido según el Vastu Shastra y las escrituras agama shastra. Destaca por su majestuoso gopuram de 5 niveles y sus detalladas esculturas de deidades hindúes, realizadas por artesanos indios. Dedicado a la diosa Sri Shakti, es un centro espiritual y cultural, especialmente durante festivales como Thaipusam. Además, sus jardines y espacios de meditación lo convierten en un lugar de paz y atracción turística importante. Durante nuestra visita vimos a una influencer china, creemos, haciéndose fotos… le tuvieron que llamar varias veces la atención porque en estos lugares sagrados hay que respetar mucho los límites a los que se puede acceder. Nos encantó y sorprendió su elegancia y la tranquilidad que se respiraba, no sé si por la falta de colores con la que suelen pintar los templos hindúes para transmitir alegría.
Posteriormente, dimos un paseo por el pueblo de Kuala Selangor. Es un pueblo pequeño y un poco caótico, la verdad es que nos costó movernos por allí, pero tenía lugares singulares:
Noche Mágica en Kuala Selangor: Luciérnagas y Cena de Mariscos
A partir de las 19:00 horas, recomendamos una excursión nocturna a Kuala Selangor para observar el espectáculo de las luciérnagas. Esta actividad se ha convertido en un imperdible para los viajeros, especialmente por la belleza de ver a estos insectos, actualmente en peligro de extinción, iluminar el río. ES muy difícil sacar fotografías, pero es muy bonito verlo en directo.
En Kuala Selangor, las luciérnagas viven en el parque natural de Kampung Kuantan, donde tienen la capacidad de emitir luz bioluminiscente y sincronizar sus destellos en respuesta a una linterna, creando una atmósfera mágica cuando el guía enciende la suya. Los botes te llevan a la zona más oscura del parque, permitiéndote experimentar la bioluminiscencia en todo su esplendor durante unos 20 minutos.
Para cerrar el día, cenamos en el puerto de Selangor, famoso por su marisco fresco y asequible, si lo comparamos con precios españoles, aunque existen muchos otros lugares en Malasia donde podéis comer por un precio mucho más barato. A nosotros no nos gustó mucho la forma de dar los precios… si vais a las islas, podéis saltaros esta experiencia.
A las 22 horas acaba nuestra feliz aventura y conducimos hasta casas, con la suerte de aparcar justo en la puerta del hotel, gratis, a las 23.15 horas y tras 14.860 pasos, poquito, pero aun así estamos muy cansados, así que ¡a dormir!