No nos hemos dado ni cuenta y ya es domingo 9 de enero y toca despedirse de la isla que tanto nos ha enamorado. Tenemos tiempo hasta la salida del vuelo, pero nos da miedito alejarnos mucho del aeropuerto, así que vamos a hacer una pequeña excursión y luego volver a La Palma a callejear por lo que ya hemos visto, pero nos apetece revisitar.
Los domingos hay un «Mercado de segunda mano» en Consell, con piezas antiguas, objetos de segunda mano y objetos vintage. Las paradas están de 8 a 2 de la tarde en la calle Antonio Barceló García de Paredes. Allí nos vamos a dirigir en primer lugar.
Es curioso, sobre todo por lo bien montado que lo tienen, con food trucks para tomar un tentempié o directamente comer. Nosotros no compramos nada… hay cosas curiosas pero no nos convencía ni los precios ni los objetos, pero estuvimos un rato entretenidos.
Luego volvimos a La Palma a despedirnos de los lugares que más nos habían gustado…
Y no pudimos resistirnos por el aroma agradable que emanaba de una esquina del centro y nos acabamos comiendo una suculenta chuleta de unos gallegos con buen género, aunque pocas mesas. Muy recomendable.
Hay un ratito hasta el aeropuerto, hay que tenerlo en cuenta: sale a las 20:15 por lo que llegamos a las 18:30 para devolver el coche a tope de gasolina, y poder facturar a las 19:15 horas, así que después de comer dimos un buen paseo y volvimos al coche.


La hora prevista de llegada a Bilbao era de las 21:40 horas. Un poco tarde, teniendo en cuenta que hay una horita o algo más hasta San Sebastián, pero ¡había que aprovechar!
Llegamos con una lluvia espesa y temperaturas más bajas que solo hicieron que soñar en nuestra vuelta a la isla para visitar todo lo que nos ha quedado en nuestra lista, y disfrutar de las playas, así que en verano tendrá que ser.
Vuelve al principio de este viaje
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