1º Excursión: Chichen Itzá
Es decir, «Boca del pozo» (chichén) «de los brujos de agua» (Itzá), fundada hacia el año 525 d.C. Historia e información general aquí.
Nuestra primera visita la hicimos a la zona arqueológica que más nos ilusionaba, pero que por otra parta más nos asustaba por el calor y las largas colas que nos decían que había siempre. Por ello, madrugamos para poder llegar cuanto antes. Abren de 8 a 17, pero si dormís cerca podéis ir de 17 a 18 a ver el espectáculo nocturno.
La carretera desde nuestro hotel (cercano a Playa del Carmen) era muy buena, así que los 181 kilómetros de distancia los recorrimos en poco más de 2 horas , siguiendo la ruta 305D y luego por la 180D (con peaje de 135 MXN ida más otro tanto si deshacéis). Nos pararon, por cierto, tras el peaje, unos hombres que nos ofrecieron excursiones. Una pérdida de tiempo… pensábamos que eran policías o algo así y nos sorprendieron con folletos informativos, así que pasad de largo si no van con uniformes de policía.
El precio de la entrada se compone del importe que cobra el gobierno de Yucatán y el que estipula el INAH (El Instituto Nacional de Antropología e Historia), así que a los 125 pesos que cobra éste, hay que sumar los 57 del gobierno, un total de 182 pesos con aparcamiento incluido.Además, os pueden cobrar por usar la cámara de vídeo o fotos (45 pesos que a nosotros no nos cobraron, no sé si por despiste o porque en esas fechas no lo aplicaban todavía).

Nosotros llegamos cuando ya llevaba un rato abierto, pero tuvimos la gran suerte de que no estaba muy concurrido todavía… la alegría duró poco, pero ya habíamos disfrutado de esa sensación de estar solos ante esa Maravilla del Mundo, desde 1988 Patrimonio de la Humanidad.

Si os interesa saber más sobre esta pirámide escalonada, entrad aquí. ¡Una verdadera pena que ya no se pueda subir!
Al rededor hay otras ruinas que no desmerecen la pena y muchos puestos en los que venden artesanías y productos típicos para turistas. Nosotros pensamos que iban a ser mucho más caros y esperamos a estar en algún pueblo, pero en realidad, si regateas bien, parece que te puede salir igual de precio.
La verdad es que el día que nos hizo no fue de los más calurosos, pero aun así teníamos que buscar sombra de vez en cuando. Entre paseo y paseo, estuvimos más de 3 horas, así que no es mala idea llevar bocadillos dependiendo de a qué hora penséis llegar.

Nosotros, preferimos ir a bañarnos a un Cenote cercano y buscar más tarde por las cercanías algún lugar, porque no íbamos a tener muchas más oportunidades de comer en sus restaurantes locales, y nos apetecía muchísimo.
2º Excursión: Cenote Ik Kil (Cenote Sabrado Azul)
¿Quieres recibir nuestros artículos directamente en tu correo?