3º Día. Logroño y vuelta
Si te gusta el arte, puedes acercarte al Museo Würth, a 10 kilómetros de Logroño, en Agoncillo antes de partir de vuelta a casa. O una visita al embalse de La Grajera, donde podrás pasear por una vía verde por la que pasan los peregrinos. Como última idea, y si te has quedado con ganas de ver más de Logroño, puedes acercarte a Varea, junto al río Iregua, que es un pueblo perteneciente a Logroño con una plaza e Iglesia, la de San Cosme y San Damián, cuidadas y muy bonitas.
Nuestra propuesta es que después de desayunar dediques algo de tiempo a una de estas propuestas, y luego te dirijas a hacer una visita a una bodega, o bien directamente a un pequeño curso de cata donde te ofrezcan la posibilidad de comer posteriormente, con un buen maridaje (recuerda hacer reserva antes del viaje).
Tras la comida, vuelta a casa. Nosotros paramos por el camino en Monjardín y subimos a su castillo para bajar la comida. En 20 minutos te plantas arriba, pero suele estar cerrado. Hay unas vistas increíbles y el camino es fácil, vale la pena no subir en coche.
En general, fueron tres días completos en los que hubo de todo y nos lo pasamos genial. Esperamos volver por estas tierras porque nos hemos quedado con ganas de visitar otros lugares que ¡también merecen la pena!
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