Para los desayunos os recomiendo buscar una pastelería de la cadena de “A padaria portuguesa”. En el centro hay una en la Rua do Alecrim. Hacen menús de 2,50 euros que incluyen zumo de naranja natural, un café sólo y un bollo. ¡Todo riquísimo!
1. Para los desayunos os recomiendo buscar una pastelería de la cadena de “A padaria portuguesa”. En el centro hay una en la Rua do Alecrim. Hacen menús de 2,50 euros que incluyen zumo de naranja natural, un café sólo y un bollo. ¡Todo riquísimo!
2. The Great American Disaster
Si finalmente habéis escogido un hotel cercano a la plaza Marqués de Pompal, es posible que algún día se os haga tarde volviendo o ya en el hotel, y no hayáis cenado. Alrededor hay muchos restaurantes, pero el precio es algo subidito y la calidad no tan alta como en otros sitios… un lugar que nos gustó mucho fue “The Great American Disaster”, una hamburguesería un poco escondida, en el primer piso de unas galerías de dicha plaza. Tienen ensaladas, pasta y pizzas, y su especialidad son las hamburguesas. Son grandes y muy variadas, y vienen con una buena guarnición. Para que os hagáis una idea, el precio es de unos 7 euros y una copa de vino 1,65.
Sin embargo, no os recomendamos el American Music Burger de la misma zona, pues los precios son más caros y las cantidades muy inferiores, además de tener ambiente de discoteca más que de restaurante, oscuro y con música y pantallas repartidas por el lugar (otra curiosidad es que ¡tenía zona de fumadores!).
3. Restaurante Príncipe de Calhariz (Calçada do Combro, 28/30 à estación de metro más cercana: Baixa-Chiado).
Típico portugués y en el centro de la ciudad y en plan tranquilo con ambiente joven. Cierra el sábado, aunque parezca increíble. Nos recomendaron su plato estrella: bife à príncipe, un plato enorme con patatas fritas o asadas, arroz, huevo, ensalada y grandes filetes de carne. Te costará 16 euros, pero lo puedes pedir para 2 personas, 3 si es una cena.

4. Restaurante del Museo de las Artes decorativas (en el barrio de Alfama). ¡No te lo puedes perder! Puede costarte algo encontrarlo, pero en realidad es fácil: subiendo por la calle principal de Alfama en dirección al mirador lo encontrarás. La entrada es la del museo, así que cuando vayan a venderte la entrada, indica que vas al restaurante y no pagues por ella. Una vez entres (subiendo por las escaleras a la derecha), tienen un carruaje precioso. ¡Si no puedes ir al museo, al menos habrás visto uno representativo!
Típico portugués de comida casera para la gente local, donde sirven un menú cerrado tipo «self-service». Tienes entrantes (sopa y ensalada), primeros, segundos y postre (mínimo un par de cada tipo) a escoger, pudiendo repetir todas las veces que quieras. Entra agua y té o limonada helada de bebida, por 10 euros. Siempre incluyen platos típicos, no te pierdas el bacalao sea como sea, ¡ya sabes que es uno de los platos típicos! Además, el local, que como indico, es también museo en otra de sus alas, es precioso y tiene un patio interior típico señorial donde se está de lujo. El servicio es muy bueno (¡cuando fuimos había una brasileña muy habladora!). También puedes ir a tomar un café con una porción de sus exquisitas tartas (de las que por cierto, siempre hay una en el menú).
5. Café Buenos Aires (Calçada do Duque, 31). Para degustar el bacalao, cerca del Rossio (callejeando), y con buenos precios aunque cuesta encontrar sitio. Los dueños tienen otro en la misma calle, no dudes en preguntarles, si tienes suerte podrás escuchar tangos.
En Cascais comimos en un lugar muy barato para ser el centro, y de buena calidad. Está en el centro, en la Rua Visconte da Luz, se llama Galeao y dan un plato de pescado del día buenísimo (aprox. 10 euros compartiendo un primero, el plato combinado y una buena jarra de cerveza). Mejor si os quedáis en la terraza.
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