Alsacia francesa día 2

Día 2. Pueblos con encanto

Nos levantamos y cambiamos nuestros planes por el mal tiempo. Hace unos 13 grados y llueve, así que evitamos ir a los lugares con vistas, como la ruta de los 5 castillos, que pasa por los torreones de Eguisheim, el castillo de Hohladsbourg y las torres de Pflixbourg. Nos vamos en dirección a Colmar, visitando varios pueblecitos con encanto que están a unos 10 kmts. los unos de los otros:

1. La primera parada es en Bergheim, pueblo muy bonito pero sin mucho que ver, se recorre en seguida.

DSC_45662. Y con tiempo nublado llegamos a Ribeauville, una copia en miniatura de Colmar, muy bonito pero con coches aparcados por todas partes y un tráfico molesto. Aquí aparcamos a la entrada del pueblo, en una calle trasera, para evitar pagar los 5€ de parking (tarifa de un día estés el tiempo que estés). Lo vimos paseando tranquilamente durante unos 45 minutos.

3. Llegamos al que más nos gustó: Riquewihr, circulando entre viñedos y más viñedos. Aparcamos antes de entrar en el pueblo para evitar pagar otros 5€. También es un Colmar en mini, pero en cuesta. También con colores con entramado, fachadas decoradas con rótulos vintage y ventanas saledizas de donde cuelgan miles de flores coloristas. Recomendaban su mercado en sábado pero llegamos en viernes… a pesar de ello había algún puesto con quesos, embutidos y otros productos naturales.

4. Aquí debimos equivocarnos, pero fuimos por una carretera que nos indicó el navegador y que parecía una vía verde (sólo para bicicletas). El trayecto fue precioso, todo entre viñedos, con vistas preciosas al llegar y un pueblo en el que paramos en el camino, Kentzhay o algo así. No he encontrado nada de información al respecto, pero valió la pena y además creo que atajamos bastante camino.

5. Kayselberg. Todos estos pueblos son muy del estilo, pero este también es de los que más nos gustaron además de ser diferente del resto. Aparcamos gratis en una calle trasera, y callejeamos entre sus casas, mayores y más rústicas. Hay un río que cruza el pueblo que le da un toque especial, con un puente para cruzar al otro lado. Está mal indicado, pero si subís hacia la salida del pueblo, llegaréis hasta un castillo que ofrece unas vistas preciosas. Es una subidita de 10 minutos, fácil y muy recomendable.

DSC_4973.jpg6. En Colmar se puede aparcar en un parking público muy cerca de la sinagoga, en la rue de la Cigogne. Es gratis, el resto del pueblo es de pago y está a tope. No lo dejamos para el final porque nos avisaron que no lo iluminaban por la noche, y que era lo más bonito de la zona.

Lo mejor es la zona llamada la «Pequeña Venecia». Era tardísimo y nos moríamos de hambre, así que entramos en un mercado tradicional y nos compramos fruta y un panini y pizza y lo tomamos paseando. Puedes recorrer su canal con un barquito, aunque a nosotros nos pareció un poco aburrido. Este es el barrio romántico por excelencia, donde hay muchísimas casas típicas de entramado de madera y con paredes de colores. No te olvides del muelle de la Poissonnerie y los puentecitos con flores que van atravesando el Lauch… es una maravilla.

En este pueblo puedes estar bastante callejeando. A nosotros nos mejoró muchísimo el tiempo y le dedicamos horas (casi 3), y eso que no fuimos a su museo (el Unterlinden de arte renano). No os perdáis el antiguo convento de Dominicas, los barrios viejos con las casas antiguas con entramado, fachadas decoradas con rótulos antiguos de hierro forjado y el barrio de los Curtidores, con una calle llena de casas preciosas, la de los Mercadores, donde está también la casa de Auguste Bartholdi, escultor de la estatua de la Libertad de Nueva York, convertida en museo de sus obras. Por la parte vieja no os dejéis la colegiata de Saint-Martin (antigua Catedral), la iglesia de los Dominicos de estilo gótico renano , la casa de las Arcadas, y la Antigua Aduana (Koïfhus)  delante de la plaza adornada con una preciosa fuente, donde hay terracitas para tomar una cervecita o un café, o bancos donde descansar…  Saliendo de la ciudad, se ve la estación, preciosa, y algún palacio también muy bonito.

7. Eguisheim. Tiene también un parking de día a 5 €, pero nos despistamos y no pagamos… por suerte sin consecuencias. Es un pueblo circular cuyas calles rodean al castillo. Todas empedradas, llenas de casas con entramado y ventanas y balcones de madera adornadas con geranios. La plaza central es muy bonita, tiene una fuente, el castillo de los condes que le dan nombre al pueblo y la capilla colorista de Saint – Leon IX. Para visitarlo es dar una vuelta alrededor vienda casas, esquinas y tienditas.

8. TurckheimPegado a Colmar, tiene una puerta de entrada a la fortaleza a cada extremo, con casas alsacianas muy bonitas. El castillo está en Dachstein y fue residencia de los obispos de Estrasburgo del siglo XII al XV. Era fortaleza medieval pero durante el siglo XIX restauraciones y adornos lo han modificado.

Vuelta a Colmar, donde dormimos (47 €/habitación en el hotel Ethic-Etapes de Mittelwihr, a las afueras, en plena naturaleza).

Día 3. Castillos, abadías y fortalezas

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